Casi todos los problemas serios de una web hecha con WordPress se deciden en la primera hora: dónde la alojas, con qué usuario la instalas, cómo dejas las URLs y a quién le das las llaves. Nada de eso es difícil, pero corregirlo seis meses después sí lo es. Esta guía es el primer módulo completo de nuestro curso de diseño web con WordPress y cubre exactamente esa primera hora: dominio y hosting, instalación, el panel de administración por dentro, los ajustes iniciales que evitan disgustos y el sistema de usuarios y roles.
Estás leyendo gratis el primer módulo del curso Diseño Web con WordPress. No hace falta registrarse.
Contenido de esta página
- Qué vas a construir en este curso
- Dominio, hosting y la diferencia entre .com y .org
- Instalar WordPress paso a paso
- El panel de administración por dentro
- Los ajustes iniciales que evitan problemas
- Usuarios, roles y permisos
Qué vas a construir en este curso
La idea
El curso enseña a crear webs profesionales con WordPress desde cero, sin escribir código, usando los constructores, temas y plugins del ecosistema. WordPress es el gestor de contenidos más utilizado del mundo, pero su potencial real aparece cuando sabes configurarlo bien, elegir los componentes adecuados y diseñar con criterio. El recorrido va desde la instalación hasta una web publicada y lista para captar clientes.
Qué vas a aprender
- Instalación y configuración: hosting, dominio y ajustes esenciales de WordPress.
- Diseño con Gutenberg o Elementor: maquetación visual, bloques y patrones.
- Plugins imprescindibles: formularios, SEO, seguridad, velocidad y comercio electrónico.
- Tipos de web: páginas de aterrizaje, portfolios, webs corporativas y blogs.
- Mantenimiento: copias de seguridad, actualizaciones y rendimiento.
Para quién es
Para emprendedores, autónomos, pequeñas empresas y cualquiera que quiera tener su propia web o aprender a hacer webs para clientes sin depender de un programador. No hace falta saber programar, aunque perder el miedo a un panel de control de hosting ayuda bastante.
Cómo está organizado
Ocho módulos: fundamentos y configuración inicial (este), temas y diseño visual, construcción de páginas con Gutenberg, contenido y tipos de contenido, plugins esenciales, Elementor y constructores visuales, rendimiento, seguridad y mantenimiento, y un proyecto final orientado a trabajar con clientes.
Cómo sacarle el máximo partido
Construye tu propia web desde la primera lección. Cada módulo añade una capa al mismo proyecto real, así que al terminar no tienes apuntes: tienes una web publicada y funcionando. Elige ya qué vas a construir, aunque sea un sitio de prácticas con un dominio ficticio.
Dominio, hosting y la diferencia entre .com y .org
Antes de instalar nada necesitas dos cosas: un dominio, que es la dirección de tu web, y un hosting, que es el servidor donde vive. La elección de ambos condiciona el rendimiento, la seguridad y la comodidad de gestión de todo lo que construyas después, así que conviene entender las opciones en lugar de contratar la primera que aparece en un anuncio.
WordPress.com y WordPress.org no son lo mismo
Es la confusión más extendida y la que más tiempo hace perder. WordPress.com es un servicio alojado: la plataforma gestiona el servidor por ti. Es cómodo, pero tiene límites importantes, empezando por que no puedes instalar cualquier plugin de terceros y siguiendo por unas opciones de personalización recortadas. WordPress.org es el software libre que descargas e instalas en tu propio hosting: control total, cualquier plugin, cualquier tema y personalización sin techo.
Para uso profesional trabajarás siempre con WordPress.org. Todo lo que verás en este curso da por supuesta esa opción.
Los tres tipos de hosting
- Hosting compartido. Tu web comparte servidor con otras. Es la opción económica y es perfectamente suficiente para proyectos pequeños y medianos.
- VPS o nube. Recursos reservados para ti, más rendimiento y más control. Es lo razonable cuando un proyecto crece y empieza a notarse.
- Hosting administrado de WordPress. Servidores optimizados específicamente para WordPress, con soporte especializado y gestión simplificada. Cuesta más y a cambio te quita trabajo de encima.
Hay proveedores con soporte en español que se usan mucho en el mercado hispanohablante, como SiteGround, Raiola Networks o Hostinger, entre otros. No te damos precios ni planes concretos porque cambian cada temporada y cualquier cifra que leas aquí estará desactualizada cuando la necesites: entra en sus webs y compara las condiciones vigentes el día que contrates.
Qué mirar de verdad al comparar
- Qué incluye el plan: espacio, certificado SSL, cuentas de correo y copias de seguridad automáticas.
- Si las copias de seguridad son diarias y cuánto tiempo se conservan, y si restaurarlas cuesta dinero aparte.
- Si permiten crear entornos de pruebas y cómo de fácil es migrar un sitio.
- Cómo es el soporte: idioma, horario y canal.
- Qué pasa al renovar. Muchos precios de entrada suben notablemente el segundo año.
Ejercicio 1: elige tu base
- Entra en las webs de varios proveedores de hosting y compara sus planes compartidos con las condiciones de hoy: espacio, SSL, copias de seguridad, soporte y precio de renovación.
- Elige un dominio para tu proyecto de prácticas y comprueba su disponibilidad en un registrador.
- Toma una decisión razonada: qué hosting recomendarías a un cliente con presupuesto ajustado y una web de una decena de páginas, y por qué.
Qué deberías tener al acabar: criterio propio para recomendar hosting y dominio según el perfil del proyecto, y tu propia base contratada o al menos elegida.
Instalar WordPress paso a paso
Instalar WordPress es uno de esos procesos que, aprendidos bien una vez, se vuelven automáticos. La mayoría de los hostings ofrecen instaladores automáticos que lo dejan todo listo en unos pocos clics. Aun así, conocer la instalación manual merece la pena: te da una comprensión real de cómo está montado el sistema y te permite salir del paso cuando el instalador automático falla, que es justo el día en que tienes prisa.
La instalación manual, en cuatro pasos
- Descargar WordPress desde wordpress.org.
- Crear una base de datos MySQL desde el panel de control del hosting.
- Subir los archivos por FTP o con el gestor de archivos del hosting.
- Ejecutar el instalador accediendo a tu dominio con el navegador.
Durante la configuración te pedirá los datos de la base de datos, el nombre del sitio y las credenciales del usuario administrador. Guarda todo eso en un sitio seguro desde el primer minuto, no en una nota suelta que perderás.
Tres decisiones de seguridad que se toman aquí y no después
Da igual si instalas a mano o con el instalador automático: hay tres cosas que conviene dejar bien desde el principio, porque cambiarlas más tarde es incómodo.
- El prefijo de las tablas de la base de datos. Por defecto es
wp_. Cámbialo por otro. Es un obstáculo pequeño, pero gratuito. - El nombre del usuario administrador. Nunca «admin», ni el nombre del dominio, ni nada adivinable. La mitad de los intentos automatizados de acceso prueban justo eso.
- La contraseña. Generada automáticamente, larga y guardada en un gestor de contraseñas. No reutilices la de otro sitio.
Los profesionales que trabajan con muchos proyectos suelen tener esto convertido en un protocolo escrito que aplican en cada instalación nueva, exactamente igual y sin pensar. Es una costumbre barata que evita la mayoría de los sustos que llegan luego.
Ejercicio 2: tu primera instalación
- Si ya tienes hosting, localiza el instalador automático en el panel de control y haz una instalación de prueba en un subdominio.
- Durante el proceso, cambia el prefijo de la base de datos y elige un usuario administrador que no sea «admin».
- Entra en el panel de WordPress con esas credenciales y confirma que todo funciona.
- Escribe tu protocolo de instalación en un documento, para repetirlo igual la próxima vez.
Qué deberías tener al acabar: una instalación funcionando con la seguridad básica resuelta desde el primer momento, y tu protocolo por escrito.
El panel de administración por dentro
El panel de administración, el escritorio de WordPress, es donde ocurre todo el trabajo. Familiarizarte con su estructura desde el principio te ahorra tiempo y te evita confusiones cuando trabajas con prisa o cuando tienes que explicarle a un cliente dónde está cada cosa.
La barra lateral, sección por sección
- Escritorio: el resumen del sitio y el estado de las actualizaciones.
- Entradas: el blog.
- Páginas: las páginas estáticas del sitio.
- Medios: la biblioteca de imágenes y archivos.
- Apariencia: temas, menús y widgets.
- Plugins: las extensiones instaladas.
- Usuarios: las cuentas y sus roles.
- Herramientas: importación, exportación y salud del sitio.
- Ajustes: la configuración general.
Cada plugin que instales añadirá sus propias secciones a ese menú, y ahí empieza el desorden de muchos sitios: cuando el menú lateral no cabe en la pantalla, suele ser síntoma de que hay más plugins de los necesarios.
La barra superior y el vistazo diario
La barra superior da accesos rápidos para ver el sitio, añadir contenido, moderar comentarios y consultar avisos de actualización. Cuando trabajes con sitios de clientes aprenderás a leer el estado de una web de un vistazo al escritorio: qué tiene pendiente de actualizar, si hay comentarios sin moderar y si la herramienta de salud del sitio está avisando de algo.
Esa rutina de dos minutos al entrar en el sitio de un cliente (actualizaciones pendientes, última copia de seguridad, comentarios de spam y avisos de salud) es lo que separa a quien detecta las incidencias antes de que las note el cliente de quien se entera cuando recibe un correo enfadado.
Ejercicio 3: recorre el panel entero
- Entra en tu instalación de prueba y haz clic en cada sección del menú lateral para ver qué contiene.
- Ve a la herramienta de salud del sitio y revisa las recomendaciones. Anota las dos o tres más importantes.
- Personaliza el escritorio desde las opciones de pantalla y deja solo los paneles que te resulten útiles.
Qué deberías tener al acabar: un panel ordenado y una idea clara de para qué sirve cada zona.
Los ajustes iniciales que evitan problemas
La configuración inicial es de los pasos más subestimados. Un sitio mal configurado desde el principio arrastra problemas de SEO, de seguridad o de funcionamiento que luego cuesta corregir. Dedicarle un rato antes de empezar a construir es una práctica que conviene convertir en protocolo.
Ajustes generales
Título y descripción del sitio, zona horaria (importante en cuanto empieces a programar publicaciones), formato de fecha y hora, e idioma. Parece trivial y no lo es: una zona horaria mal puesta hace que las publicaciones programadas salgan a horas raras y que las fechas de los comentarios no cuadren.
Ajustes de lectura
Aquí decides si la portada muestra las últimas entradas del blog o una página estática. Para una web de empresa casi siempre querrás una página estática. Y aquí está también la casilla que pide a los buscadores que no indexen el sitio: actívala mientras construyes y, sobre todo, acuérdate de desactivarla el día que publiques. Es uno de los olvidos más caros y más frecuentes del oficio: una web perfecta que lleva meses invisible en Google porque nadie quitó la casilla.
Ajustes de escritura
Poca cosa, pero conviene revisarla: la categoría por defecto de las entradas. Si no la tocas, todo tu blog acabará clasificado en «Sin categoría».
Enlaces permanentes: el ajuste que más se paga después
La estructura de las URLs se elige aquí, y la opción recomendada es la de nombre de la entrada, que produce direcciones limpias y legibles. Merece un apartado propio por una razón: cambiar la estructura de URLs una vez que el sitio está indexado rompe todos los enlaces existentes salvo que montes las redirecciones correspondientes. El escenario típico es un sitio que se lanza con las URLs por defecto, se descubre meses más tarde que las direcciones son ilegibles, se cambia la estructura y aparecen errores y caída de tráfico. Todo evitable con dos minutos al principio.
Ejercicio 4: deja la base bien puesta
- Cambia la estructura de enlaces permanentes a la de nombre de la entrada y comprueba en una entrada de muestra que la URL es limpia.
- Configura la zona horaria, el idioma y el formato de fecha en los ajustes generales.
- Decide qué muestra la portada y déjalo configurado.
- Activa la casilla que disuade a los buscadores mientras el sitio está en construcción, y apúntate en algún sitio visible que hay que desactivarla el día del lanzamiento.
Qué deberías tener al acabar: una configuración base correcta y una nota pendiente para el día del lanzamiento.
Usuarios, roles y permisos
WordPress trae un sistema de roles que determina quién puede hacer qué. Entenderlo es imprescindible para trabajar en equipo y, sobre todo, para entregar un sitio a un cliente sin dejar la puerta abierta ni atarle las manos. Un rol mal asignado puede dar acceso de más a quien no debe, o impedirle a un colaborador hacer su trabajo.
Los roles que trae de serie
- Administrador: acceso total. Instala plugins, cambia el tema, gestiona usuarios y toca cualquier ajuste.
- Editor: gestiona y publica cualquier contenido, incluido el de otras personas.
- Autor: crea y publica sus propias entradas.
- Colaborador: escribe y edita sus propias entradas, pero no puede publicarlas; necesita que alguien las apruebe.
- Suscriptor: solo gestiona su propio perfil.
En instalaciones multisitio existe además el rol de superadministrador, que gobierna toda la red.
El principio que evita la mayoría de los líos
Cada persona, su propia cuenta, con el nivel mínimo de acceso que necesita para su trabajo. Nunca compartas credenciales de administrador ni uses una misma cuenta para varias personas. Suena obvio y se incumple constantemente, porque compartir una contraseña es más rápido que crear un usuario. El día que alguien se marcha, esa prisa se paga.
Hay un caso concreto que conviene tener previsto desde el principio: la entrega a cliente. Si dejas de mantener el sitio, lo razonable es crear una cuenta de administrador para el cliente y retirar o degradar la tuya. Si sigues con el mantenimiento, conserva tu propio usuario de administrador, distinto del suyo. Cuando la cuenta es compartida y la relación comercial termina, basta con que uno de los dos cambie la contraseña para que el otro se quede fuera del sitio que ha construido.
Qué rol dar a quién
- Cliente que solo actualiza su blog: editor suele ser suficiente, y le evita romper el sitio sin querer.
- Redactor externo que entrega textos para revisión: colaborador.
- Redactor de confianza que publica solo: autor.
- Diseñador o desarrollador que interviene puntualmente: administrador mientras dure el trabajo, y revisión de accesos al terminar.
Y una tarea que casi nadie hace y debería ser rutina: revisar cada cierto tiempo la lista de usuarios de cada sitio y eliminar los que ya no pintan nada. Las cuentas olvidadas de antiguos colaboradores son una de las vías de entrada más habituales.
Ejercicio 5: prueba los roles desde dentro
- Crea en tu instalación de prueba un usuario con rol de editor, con un correo distinto al del administrador.
- Cierra sesión, entra con ese usuario y comprueba qué puede y qué no: intenta llegar a los plugins y a los ajustes.
- Vuelve a tu cuenta de administrador y decide qué rol asignarías a un cliente que solo actualiza su blog, y cuál a un diseñador externo que trabaja únicamente sobre el contenido.
- Repasa la lista de usuarios y quita los que no hagan falta.
Qué deberías tener al acabar: criterio claro para asignar roles según el perfil de cada persona con acceso al sitio.
El resumen del módulo
Un dominio y un hosting elegidos con criterio, una instalación hecha con un protocolo, los ajustes iniciales revisados y los accesos ordenados. Con eso, la web que construyas en los siguientes módulos se apoya en algo sólido. Sin eso, cada capa nueva se apoya en un descuido.
Sigue con el curso completo
Esto es el módulo 1 completo del curso «Diseño Web con WordPress», abierto y sin registro. Los otros siete módulos, con los temas y el diseño visual, la maquetación con Gutenberg y con Elementor, los plugins esenciales, el rendimiento y la seguridad, y el proyecto final orientado a clientes, están dentro del curso.
- El curso completo cuesta 47 €, con acceso permanente.
- Si te interesan varios, el pack de acceso total a todos los cursos cuesta 197 €.
- Todas las compras tienen garantía de devolución de 14 días.
Llévate el cuaderno de trabajo de este curso
Es el kit de recursos en PDF de Diseño Web con WordPress: las lecciones de cada módulo en forma de checklist y espacio para anotar qué vas a aplicar. Es el mismo que reciben quienes compran el curso. Te lo enviamos al correo, gratis, sin compromiso.